Coronillas-Oraciones de preparación y Renovación anual para el Consagrado.

Oraciones de preparación para la Renovación Anual exclusivas para un Consagrado al Sagrado Corazón de Jesús por medio del Inmaculado Corazón de María.

Requisitos para Renovar su Consagración anual el 25 de Marzo (Solemnidad de la Anunciación y Encarnación del Hijo de Dios)

  • Hacer como Novena
    1. La Oración del Cubrimiento de la Sangre de Cristo.
    2. La Invocación al Espíritu Santo.
    3. La Coronilla de las Virtudes.
  • Confesarse.
  • Participar en la Eucaristía y Comulgar.
  • Hacer las oraciones propias de la Renovación. (abajo)
  • Hacer un ofrecimiento a La Santísima Virgen María: un ayuno o un sacrificio; una ofrenda: una donación a la Iglesia, o una limosna: pagar misa por los difuntos y ofrecer la comunión por ellos.

NOVENA (Comenzando desde el 16 de Marzo):

(Iniciar las Oraciones después del rezo del Santo Rosario, Magníficat y la oración de reparación del Ángel de Portugal a los pastorcitos.)

Sellamiento con la Sangre de Jesucristo

En el Nombre Poderoso de Nuestro Señor Jesucristo, yo clamo y reclamo su Preciosísima Sangre sobre mí, sobre este lugar, en el aire, la atmósfera, el agua, el fuego, la tierra, lo subterráneo, los abismos, el bajo mundo y todos sus frutos a mí alrededor.

Sello con la Preciosa Sangre de Jesucristo, mi alma, mi espíritu, mi mente y mi cuerpo, mi pasado, mi presente y mi futuro; todo lo que soy, lo que hago y lo que tengo; sello el Norte y el Sur, el Oriente y el Occidente, la puerta de los abismos. Lo alto, y lo profundo, lo ancho y lo largo, este lugar y a todos los presentes, mi familia y asociados, nuestros lugares, posesiones y fuentes de ayuda en la Sangre de Jesús. Amén.

INVOCACIÓN AL ESPÍRITU SANTO

Oh Espíritu Santo,
Amor del Padre, y del Hijo,
Inspírame siempre lo que debo pensar,
lo que debo decir, cómo debo decirlo,
lo que debo callar, cómo debo actuar,
lo que debo hacer, para gloria de Dios,
bien de las almas y mi propia Santificación.
Espíritu Santo, Dame agudeza para entender,
capacidad para retener, método y facultad para aprender,
sutileza para interpretar, gracia y eficacia para hablar.
Dame acierto al empezar dirección al progresar y perfección al acabar. Amén.

“Ven Espíritu Santo, Ven por medio de la Dulce y Poderosa intercesión del Corazón Inmaculado de María Santísima, Tu Amadísima Esposa”. Amén. (3 veces”)

POSTRADO ANTE LA CRUZ (Para pedir perdón)

Postrado ante la Cruz en la que has muerto, y a la que yo también te he condenado, sólo quiero decirte que lo siento, solo quiero decirte que hoy Te Amo. Y te pido perdón por mis errores, y te pido perdón por mis pecados. Perdóname Señor hoy me arrepiento, perdóname mi Dios Crucificado.

Yo he cargado de espinas Tu cabeza cuando he vuelto la espalda a mis hermanos. Yo he llenado Tu Cuerpo de tormentos cuando algún semejante he despreciado. Yo he colmado Tu Faz de sufrimiento, cuando he visto injusticias y he callado.
Yo he sembrado Tu Alma de amargura, al fingir siempre ser un buen cristiano. Y yo clavo en la Cruz Tus Manos y Tus Pies siempre que a mis hermanos yo defraudo. Yo atravieso tu pecho con la lanza, siempre que espero amor y yo no amo. Perdóname Señor hoy me arrepiento, perdóname mi Dios Crucificado. Amén.

LA CORONILLA DE LAS VIRTUDES

(Se usa con el Rosario Dorado y Rosado de 7 cuentas grandes por 3 cuentas pequeñas.)

Iniciar en la Cruz: EL CREDO:

Creo en Dios, Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, Nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a las cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre Todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos. Creo en el Espíritu Santo, la Santa Iglesia Católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

Primer cuenta dorada: CONSAGRACIÓN CORTA A LA SANTÍSIMA VIRGEN:

Oh Señora mía, Oh Madre mía! Yo me entrego del todo a Vos; y en prueba de mi filial afecto, os consagro en este día, mis ojos, mis oídos, mi lengua, mi corazón; en una palabra, todo mi ser. Ya que soy todo vuestro Oh Madre de bondad, guardadme y defendedme como hijo y posesión vuestra. Amén

Segunda cuenta dorada: EL ÁNGELUS:

V. El ángel de Señor anunció a María.
R. Y Ella concibió por obra y gracia del Espíritu Santo. Ave María

V. He aquí la esclava del Señor.
R. Hágase en mí según tu palabra. Ave María

V. Y el Verbo se hizo carne. R. Y habitó entre nosotros. Ave María

V. Ruega por nosotros Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas y gracias de Nuestro Señor Jesucristo. Amén.

Oremos: «Infunde Señor tu gracia en nuestros corazones, para que habiendo conocido por la voz del ángel el misterio de la Encarnación de tu hijo, podamos llegar por los méritos de su Pasión y su Cruz a la Gloria de la Resurrección. Por el mismo Cristo Nuestro Señor. » Amén

Las siguientes cuentas doradas son una para cada Virtud:

1. Te pido Madre que alcances para mí la Virtud de la Fe:

Padre Nuestro, Gloria y Oración al Espíritu Santo. (Así):

Ven Espíritu Santo, ilumina mi corazón, para ver las cosas que son de Dios; Ven Espíritu Santo, dentro de mi mente, para conocer las cosas que son de Dios; Ven Espíritu Santo, dentro de mi alma, que yo le pertenezco solamente a Dios; Santifica todo lo que yo piense, diga y haga para que todo sea para la gloria de Dios. Amén. (Esta Oración fue revelada el 23 de Diciembre de 1,991).

2. Te pido Madre que alcances para mí la Virtud de la Esperanza:

Padre Nuestro, Gloria y Oración al Espíritu Santo.

3. Te pido Madre que alcances para mí la Virtud de la Caridad:

Padre Nuestro, Gloria y Oración al Espíritu Santo.

4. Te pido Madre que alcances para mí la Virtud de la Humildad:

Padre Nuestro, Gloria y Oración al Espíritu Santo.

5. Te pido Madre que alcances para mí la Virtud de la Paciencia:

Padre Nuestro, Gloria y Oración al Espíritu Santo.

6. Te pido Madre que alcances para mí la Virtud de la Perseverancia:

Padre Nuestro, Gloria y Oración al Espíritu Santo.

7. Te pido Madre que alcances para mí la Virtud de la Obediencia:

Padre Nuestro, Gloria y Oración al Espíritu Santo.
Para terminar, se hacen las siguientes 2 oraciones también reveladas:

¡OH MARÍA!:

«Oh María; transforma mi corazón como el tuyo; colócale alrededor una corona de pureza adornada con virtud; toma mi corazón querida Madre consagrado como tuyo propio; preséntaselo a Dios Padre como una ofrenda de mí para Ti.

Ayúdame, Oh María, en hacer tu corazón más conocido cada día». (Marzo 19 de 1993)

ORACIÓN DE PENTECOSTÉS:

«Espíritu de Cristo: despiértame;
Espíritu de Cristo: muéveme;
Espíritu de Cristo: lléname;
Espíritu de Cristo: séllame.
Oh Padre Celestial, conságrame a tu Corazón y Voluntad;
Sé en mí una fuente de virtudes, sella mi alma como la tuya para que tu reflejo en mí sea una luz que todos vean».
Amén (Junio 7 de 1992).

(Mientras se reza esta oración dada por Nuestra Señora que nuestros corazones estén abiertos para reconocer y aceptar los obsequios del Espíritu Santo, y así avancemos confiadamente en su Amor encerrados en Su Inmaculado Corazón. Estamos llamados para transformarnos en el reflejo de Cristo, un reflejo del rostro de Dios que será una atracción para todos, para que su gloria sea magnificada a través de nuestras vidas.)

«Mis queridos hijos: hoy ustedes les traen tanta alegría a mi Hijo Jesús. Yo les doy a ustedes una gran bendición de Dios. Él desea crear en sus hijos unidad y Gloria a Su Nombre. » (Junio 6 de 1992).

Oración de Bendición a MARÍA AUXILIADORA

¡Bendíceme, oh María Auxiliadora!,
que tu bendición Santísima permanezca en mí noche y día. En la alegría y en la tristeza,
en el trabajo y en el descanso,
en la salud y en la enfermedad,
en la vida y en la muerte
y durante la eternidad.
¡Oh bendición de María Auxiliadora!
Dichoso quien te la pide, recibe y guarda, después de obtenerla aquí en la tierra
la lleve en su último suspiro
como prenda de vida eterna,
por Jesucristo nuestro Señor.
Amén.
Nuestro auxilio está en el nombre del Señor
que hizo el cielo y la tierra.
María Auxiliadora de los cristianos.
Ruega por nosotros.

——————-

CORONILLA DE ALABANZAS A MARÍA

V/ Dígnate aceptar mis alabanzas Virgen Santísima. R/ Dame fuerzas contra tus enemigos.

CREDO

Creo en Dios, Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo su único Hijo Nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo. Nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios Padre, todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos. Creo en el Espíritu Santo, en la Santa Iglesia católica, en la comunión de los santos, en el perdón de los pecados, en la resurrección de la carne y en la vida eterna. Amén.

1) CORONA DE EXCELENCIA

Padre Nuestro… Dios te Salve María…

Bienaventurada eres, Virgen María, que llevaste en tu seno al Señor y Creador del mundo, engendraste al que te formó permaneciendo siempre Virgen. V/ Regocíjate, Virgen María
R/ ¡Regocíjate mil veces!
Dios te Salve María…

Oh Virgen Santa e Inmaculada, no sé con qué alabanzas honrarte dignamente, porque llevaste en tu seno al que no pueden contener los cielos.
V/ Regocíjate, Virgen María
R/ ¡Regocíjate mil veces!
Dios te Salve María…

Muy hermosa eres, Oh María, no hay en ti mancha alguna. V/ Regocíjate, Virgen María
R/ ¡Regocíjate mil veces!
Dios te Salve María…

Hay más virtudes en ti Virgen María Que estrellas en el cielo. V/ Regocíjate, Virgen María R/ ¡Regocíjate mil veces!

GLORIA AL PADRE…

2) CORONA DE PODER

Padre Nuestro… Dios te Salve María…

Gloria a ti, Reina del universo condúcenos contigo a la felicidad del cielo. V/ Regocíjate, Virgen María
R/ ¡Regocíjate mil veces!
Dios te Salve María…

Gloria a ti, Tesorera de las gracias del Señor: danos participar en los dones de Dios.
V/ Regocíjate, Virgen María
R/ ¡Regocíjate mil veces!
Dios te Salve María…

Gloria a ti, Mediadora entre Dios y los hombres: haz que sea más íntimo nuestro encuentro con Cristo.
V/ Regocíjate, Virgen María
R/ ¡Regocíjate mil veces!
Dios te Salve María…

Gloria a ti, Triunfadora sobre las fuerzas del mal: sé nuestra piadosa guía por los senderos del Evangelio. V/ Regocíjate, Virgen María R/ ¡Regocíjate mil veces! GLORIA AL PADRE…

3) CORONA DE BONDAD

Padre Nuestro… Dios te salve María…

Gloria a ti, refugio de los pecadores: Intercede por nosotros ante el Señor. V/ Regocíjate, Virgen María

R/ ¡Regocíjate mil veces!
Dios te Salve María…

Gloria a ti, Madre de los hombres, Enséñanos a vivir como hijos de Dios. V/ Regocíjate, Virgen María
R/ ¡Regocíjate mil veces!
Dios te Salve María…

Gloria a ti, Alegría de los justos: condúcenos contigo a las alegrías del cielo. V/ Regocíjate, Virgen María
R/ ¡Regocíjate mil veces!
Dios te Salve María…

Gloria a ti, prestísima Ayuda nuestra en la vida y en la muerte, llévanos contigo al reino de los cielos.
V/ Regocíjate, Virgen María
R/ ¡Regocíjate mil veces!
GLORIA AL PADRE…

OREMOS:

Dios te salve María, Hija de Dios Padre, Madre de Dios Hijo, Esposa del Espíritu Santo, Templo Augusto de la Santísima Trinidad. Dios te salve María, Señora mía, Mi tesoro, mi Belleza, Reina de mi corazón, Madre, vida, dulzura y esperanza mía, queridísima más aún en mi corazón y mi alma.

Soy todo tuyo, oh Virgen Benditísima, y todo lo mío es tuyo.

More en mí tu alma para engrandecer al Señor, more en mí tu espíritu para regocijarme en Dios.

Oh Virgen fidelísima, ponte como un sello sobre mi corazón, para que en ti y por ti permanezca fiel en el Señor. Concédeme, por tu bondad, la gracia de contarme en el número de los que amas, enseñas, diriges, nutres y proteges como hijos.

Has que despreciando por tu amor todos los consuelos terrenos, aspire continuamente a los bienes celestiales, hasta que por medio del Espíritu Santo, Tu Esposo fidelísimo, y de ti, Esposa suya fidelísima, sea formado en mí, Jesucristo, tu Hijo, para la Gloria del Padre Celestial. Amén.

————————-

ORACIONES PARA LA RENOVACIÓN ANUAL A LA CONSAGRACIÓN DEL INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA

CONSAGRACIÓN A MARÍA TOTUS TUUS
(SOY TODO TUYO, MARÍA)
( Por el Santo Papa Juan Pablo II )

Virgen María, Madre mía,
Me consagro a ti y confío en tus manos toda mi existencia.
Acepta mi pasado con todo lo que fue.
Acepta mi presente con todo lo que es.
Acepta mi futuro con todo lo que será.
Con esta total consagración te confío cuanto tengo y cuanto soy, todo lo que he recibido de Dios.

Te confío mi inteligencia, mi voluntad, mi corazón.
Deposito en tus manos mi libertad; mis ansias y mis temores;
Mis esperanzas y mis deseos; mis tristezas y mis alegrías.
Custodia mi vida y todos mis actos para que le sea más fiel al Señor y con tu ayuda alcance la salvación.
Te confío ¡Oh María! Mi cuerpo y mis sentido para que se conserven puros y me ayuden en el ejercicio de las virtudes.

Te confío mi alma para que Tú la preserves del mal.
Hazme partícipe de una santidad igual a la tuya:
Hazme conforme a Cristo, ideal de mi vida.
Te confío mi entusiasmo y el ardor de mi juventud, para que Tú me ayudes a no envejecer en la fe.

Te confío mi capacidad y deseos de amar.

Enséñame y ayúdame a amar como tú has amado y como Jesús quiere que se ame.
Te confío mis incertidumbres y angustias, para que en tu corazón yo encuentre seguridad, y sostén y luz, en cada instante de mi vida.
Con esta consagración me comprometo a imitar tu vida.

Acepto las renuncias y sacrificios que esta elección me comporta, y te prometo, con la gracia de Dios y con tu ayuda, ser fiel al compromiso asumido.
Oh María, soberana de mi vida y de mi conducta, dispón de mí y de todo lo que me pertenece, para que camine siempre junto al Señor bajo tu mirada de Madre.

¡Oh María! Soy todo tuyo y todo lo que poseo te pertenece ahora y siempre. Amén.

CONSAGRACIÓN AL INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA (Tradicional de San Luis Grignón de Montfort)

Yo, pecador infiel, renuevo y ratifico hoy en tus manos, Oh madre Inmaculada, los votos de mi bautismo. Renuncio a Satanás, a todas sus presunciones y a sus obras, y me entrego enteramente a Jesucristo, la Sabiduría Encarnada, para llevar mi cruz siguiendo sus pasos, todos los días de mi vida, y serle fiel de ahora en adelante. En presencia de la Corte Celestial, te escojo en este día como mi Madre y Señora. Me consagro a tu Corazón Inmaculado y te entrego, como esclavo, mi cuerpo, mi mente y mi alma; todos mis bienes, tanto interiores como exteriores; y aún el mérito de todas mis buenas obras pasadas, presentes y futuras. Particularmente te consagro a mi familia, otorgándote todo el derecho de disponer de mí y de todo lo que me pertenece según sea de tu agrado, para la mayor gloria de Dios en el tiempo y la eternidad. Amén.

CONSAGRACIÓN PARA LA TRIUNFANTE VICTORIA
DEL INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA

En este despertar del amanecer de tu Triunfo, Yo, tu hijo, unido en la respuesta a tu llamado maternal, hago mi promesa de consagración a tu Inmaculado Corazón, participando así en tu Triunfo.

Te ruego, querida Madre, que me lleves en tus manos maternales para ser presentado a Dios Padre en el Cielo y ser así escogido y colocado al servicio de tu Hijo en forma especial, al aceptar los sacrificios del Triunfo de tu Inmaculado Corazón.

En este solemne acto yo me consagro a tu Inmaculado Corazón. Yo, como tu hijo, te ofrezco mi Sí al unísono con el tuyo propio; te ruego que sea fortificado y permanezca fuerte hasta el final de esta batalla por la culminación de las promesas que hiciste en Fátima: la conversión de Rusia, la tierra de tu más grande victoria, y por medio de la cual vendrá la conversión del mundo entero y el reinado de la paz global.

Reina de los Apóstoles, Corredentora, guíame en medio de la oscuridad de este tiempo, en el que los rayos de tu amanecer vienen a dar luz a mi horizonte. Con el refugio de tu Inmaculado Corazón como mi faro, mándame a los campos de batalla con tu espada de la verdad y con la coraza de la virtud, para ser su reflejo.

Con este acto de consagración quiero vivir contigo, por medio de Ti, todos los compromisos asumidos en mi consagración bautismal.

Me comprometo a realizar en mí la conversión interior requerida por el evangelio, que me libre de todo apego a mí mismo, de los fáciles compromisos con el mundo, para estar como Tú, sólo disponible para hacer siempre la voluntad del Padre.

Quiero confiarte, Madre dulcísima y misericordiosa, mi existencia y vocación cristiana, para que Tú dispongas de ella para tus designios de salvación en esta hora decisiva que pesa sobre el mundo.

Me comprometo a vivirla según tus deseos, con un renovado espíritu de oración y de penitencia; con la participación fervorosa en la celebración de la Eucaristía y en el apostolado, me comprometo a rezar el Rosario diariamente; me comprometo a un austero modo de vida conforme al Evangelio y me comprometo a ser un buen ejemplo para los demás en la observancia de la ley de Dios, en el ejercicio de las virtudes cristianas y en especial de la caridad, la humildad y la pureza de la infinita misericordia y amor de Dios Padre.

Prometo, Madre mía, la fidelidad a nuestro Santo Padre el Papa como el divino representante de Cristo entre nosotros. Que esta Consagración le dé a Él la unidad de nuestros corazones, mentes y almas: llevar a una realidad el Triunfo de Tu Inmaculado Corazón, para que pueda descender sobre la tierra bajo su pontificado.

Como un apóstol de tu Triunfo, te prometo, Madre, ser testigo de la divina presencia de tu Hijo en la Sagrada Eucaristía, la fuerza unificante de tu poderoso ejército.

Que encuentre convicción, confianza en el único centro de unidad que es el Santísimo Sacramento. «Que sea creada por Él en mí un alma de perfección».

 Ruego que Su reflejo brille sobre todo el mundo y sobre todos los hombres. Oh Santísima Virgen de Pureza, Mediadora de todas las gracias celestiales, habita en mi corazón, trae contigo a tu Esposo, el Espíritu Santo; así mi consagración será fructífera por medio de los regalos, gracias y dones infundidos por Su llegada.

 Con el poder de Su presencia permaneceré firme en confianza, fuerte y persistente en la oración y entregado en total abandono a Dios Padre.

Que el Espíritu Santo se manifieste sobre el mundo como un murmullo de oraciones a través de la unión de corazones. Yo, (Nombre), tu hijo(a), en presencia de todos los ángeles de tu Triunfo, de todos los Santos del Cielo y en unión con la Santa Madre

Iglesia, renuevo en las manos del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, los votos de mi Bautismo.

Te ofrezco, querida Madre, todo mi pasado, mi presente y mi futuro, las alegrías y las tristezas, las oraciones y los sacrificios, todo lo que soy y todo lo que tengo y todo lo que el Padre moldeará en mí.

Te doy, Madre, mi amor y compromiso para que siempre estemos unidos en el SI de la eternidad y en las profundidades de tu Triunfante Inmaculado Corazón. Colócame en tu Corazón Inmaculado y cúbreme con tu manto. Amén.

 ORACIÓN A JESUCRISTO

Gracias Señor Jesucristo, por haberme concedido la gracia de consagrarme a María. Ella será mi socorro, que levantándose de mi propia miseria, me introducirá más y más profundamente en tu amistad.

Ay Señor, débil como soy, sin Ella ya hubiera naufragado en mis pecados. ¡Sí, María me hace falta ante ti y en todas partes!

Con Ella, en cambio me libraré del pecado y de sus consecuencias y podré acercarme a Ti, a dialogar contigo y agradecerte en todo; aceptar radicalmente Tu Evangelio, salvarme e irradiar tu amor y salvación a mis hermanos.

¡Cómo quisiera, Oh Jesús, publicar ante todas las criaturas tu Gran Misericordia a favor mío! Y hacer que todo el mundo conozca, que a no ser por María, hace tiempo estaría yo condenado ¡y agradecerte dignamente este favor!

¡María está conmigo! ¡Qué tesoro tan precioso! ¡Qué alegría tan inmensa! Pero Señor, amor con amor se paga: qué ingratitud la mía si no me consagrara a Ella totalmente.

Salvador mío Amadísimo: antes de morir que vivir sin Ella, mil y mil veces como Juan ante la Cruz (Jn. 19, 27) he aceptado a María como tu don más precioso, y ¡cuántas veces me he consagrado a Ella, aunque todavía con tanta imperfección!

Por ello quiero ahora, con la madurez y disponibilidad que esperas de mí, consagrarme a Ella nuevamente.

Arranca de mi ser cuanto no pertenezca a tan Augusta Reina: pues, si no es digno de Ella, tampoco es digno de ti. Amén.

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s