¿Que es la Indulgencia?

La palabra “indulgencia” viene del término INDULTO, que significa EL PERDÓN DE UNA DEUDA O EL PERDÓN DE UN CASTIGO MERECIDO. 

Cuando tú pecas gravemente de manera libre y consciente, además de hacer daño a los otros, te separas de Dios y quedan cerradas las puertas del cielo para ti.

Con el sacramento de la CONFESIÓN, recibes el perdón de Dios y recuperas la unión con Él. Este perdón Dios te lo da gratis y supone que tendrás un cambio real en tu vida.  Al  confesarte se supone también que estás dispuesto a¨reparar¨ o componer aquello que has descompuesto con tu pecado.

Como esto muchas veces no es posible, pues es difícil reparar el  daño cometido, entonces el pecado aunque ya esté perdonado en la confesión, te deja como una mancha, que tendrás que limpiar en esta vida con obras buenas o en el Purgatorio, para poder entrar totalmente limpio al cielo. (Más adelante explicamos el Purgatorio en la Biblia.)

Entenderlo es tan fácil como pensar que rompimos un  vidrio de la casa del vecino. Corremos a su casa y le pedimos perdón. Nuestro vecino nos perdona de todo corazón y seguimos siendo tan amigos como antes. Pero… ¡el vidrio sigue igual de roto! Y para reparar ese error, le pagamos con un vidrio nuevo.

La Indulgencia consisten en “la remisión ante Dios de  la pena  temporal  por los pecados ya perdonados en cuanto a la culpa, que un fiel dispuesto y cumpliendo determinadas condiciones consigue por mediación de la Iglesia, la cual, como administradora de la redención, distribuye y aplica con autoridad el tesoro de las satisfacciones de Cristo y de los santos” (Catecismo de la Iglesia Católica #1471).

La indulgencia es el perdón del castigo merecido por el pecado ya perdonado.

Las otorga la Iglesia en virtud del poder que tiene de “atar y desatar”, dado por Jesucristo encomendándose a Pedro: “TÚ ERES PEDRO, Y SOBRE ESTA PIEDRA EDIFICARÉ MI IGLESIA Y LAS FUERZAS DEL INFIERNO NO PODRÁN VERNCERLA. Y A TI TE DARÉ LAS LLAVES DEL REINO DE LOS CIELOS. TODO LO QUE ATES  EN LA TIERRA, QUEDARÁ ATADO EN EL CIELO Y LO QUE TÚ DESATES EN LA TIERRA, QUEDARÁ DESATADO EN EL CIELO ” (Mt 16 15-19)

Este poder de atar y desatar Jesús lo otorga a -Pedro- y ese poder se transmite al que actualmente le llamamos “Papa” el sucesor de Pedro, de generación en generación, que representa la única Iglesia establecida por Cristo.

La Iglesia establece dos tipos de Indulgencias:

Indulgencia PARCIAL Y PLENARIA

Indulgencia Parcial

La indulgencia parcial consiste en acrecentar el valor satisfactorio de nuestras buenas obras diarias, como el desempeño de sus deberes y en el sufrimiento de las miserias de la vida, elevando su alma a Dios con humilde confianza, aun sólo mentalmente, con alguna pía invocación. Es decir, todas las obras buenas ofrecidas en el día con humildad y confianza, quedan indulgenciadas.

Emplear el servicio a los hermanos necesitados, con espíritu de misericordia, como por ejemplo: compratir con ellos, visitando centro de niños enfermos o pobres y abandonados, ancianos abandonados, etc…, al servirse mucha comida recuerda a los necesitados de alimentos, eleva una oración por ellos y sírvete poca comida en sacrificio por ellos;  y abstenerse de cosas lícitas y agradables como la comodidad haciendo penitencias-sacrificios.  También quedan indulgenciadas.

La Mortificación frecuente en el día, es identificarse a Cristo en sus sufrimientos.

Una serie de oraciones expresamente indulgenciadas como el Rosario diario (mínimo un rosario al día), el Ángelus, el Alma de Cristo, el Credo, el rezo de la Coronilla a la Divina Misericordia  a las  3pm,  el Vía Crucis todos los viernes, comulgar a diario, un acto de contrición antes de rezar o de dormir, repetid  jaculatorias a cada  instante, la renovación  de las  promesas del bautismo,  las oraciones que  piden por las vocaciones sacerdotales o religiosas (cualquiera  sea su  fórmula),  Oraciones y letanías del Sagrado Corazón, La Preciosísima Sangre, El nombre de Jesús, todas las Devociones como de la Virgen, de San José, de todos los Santos… el rezo Magníficat, la Salve,  el santiguarse, el ir rezando en el carro en vez de escuchar música, etc., todos estos actos quedan indulgenciadas.

También el uso piadoso de crucifijos, cruces, rosarios, escapularios o medallas bendecidas por un sacerdote. Las visitas al Santísimo, la enseñanza o aprendizaje de la doctrina cristiana, el rezo de novenas, lectura de los Salmos, la liturgia de las Horas, la predicación sobre la palabra de Dios, un retiro espiritual al menos una vez al año, la lectura diaria de la Sagrada Escritura;  y que mejor indulgencia parcial: ACORDARSE DIARIAMENTE DE LAS ALMAS DIFUNTAS QUE NECESITAN NUESTRAS ORACIONES! Ofrecer Salmos para alivio a las Almas: 6, 32, 38, 51, 102, 130, 143; los cien réquiem para las ánimas, el Padre Nuestro de las ánimas (Por Santa Matilde), Rosario por ellas, etc…

La indulgencia Parcial dependerá del fervor con que se rece las oraciones y la entrega misericordiosa a las obras de caridad.

Jesucristo ayunó durante cuarenta  días en preparación de su ministerio público.

La mortificación nos ayuda a evitar la comodidad personal. Al aceptar las molestias unen al cristiano con Jesucristo y con los sufrimientos que él voluntariamente aceptó para redimirnos del pecado y vencer la tentación, como por  ejemplo de mortificación, soportar pacientemente y con amor los sufrimientos, enfermedades y las pruebas de  toda clase, sentarse en el lugar más incómodo o en una silla o el suelo en vez del sofá, dejar de comer algo que te gusta en la comida o aguantar un poco de sed, tomar la fruta más fe o que menos te guste, servirte comida menos de lo que te gusta más…. acompañar a la persona que menos te apetece, sonreír y  agradecer  sin mal  gesto cuando te hacen una corrección fraterna, aunque te parezca insólita, absurda, mentirosa, cruel…, no ver un partido de fútbol, barrer, ir al trabajo caminado, levantarse temprano, etc

La  indulgencia parcial puede ganarse varias veces al  día, haciendo penitencias,  mortificación y sacrificiosesas buenas obras se hacen ocultas, que solo Dios lo  conozca, porque tienen mayor mérito, las buenas obras se guardan  en la  profundidad del corazón, para la Gloria y Honra de Dios y bien de las almas y a ti mismo(a).

Indulgencia Plenaria

¿CÓMO GANAR UNA INDULGENCIA PLENARIA?

La indulgencia plenaria sólo se puede obtener una vez al día, para uno mismo (para el perdón de la consecuencia del pecado) o para los difuntos (para sacar una alma del Purgatorio y mandarla al Cielo). Para ganar una indulgencia plenaria, debes siempre cumplir en el mismo día los TRES REQUISITOS primordiales, con una o más de las acciones Y obras siguientes:

Los TRES REQUISIOS primordiales:

  1. La Confesión. Hacer una confesión profunda. Tener la disposición interior del desapego total del pecado, incluso venial; Confesarse el mismo día que se quiere ganar la indulgencia.
  1. La Comunión: Asistir a Misa y comulgar. Con doble mérito el día de una celebración Solemne. (En tu mente y corazón ofrecer la Eucaristía por el descanso eterno de los difuntos y comulgar por ellos.)
  1. Recitar el Santo Rosario en comunidad, en la iglesia, oratorio público o en familia. Rezar y Ofrecer un Padre Nuestro, una Ave María y un Gloria por las intenciones del Sumo Pontífice, nuestro Papa (N.N).

Además de lo anterior, cumplir con UNA o más de las siguientes acciones:

  1. La visita y Adoración al Santísimo Sacramento. Recomendable una hora.
  2. Oraciones por los difuntos o La visita a los cementerios orando por los difuntos.
  3. Hacer el Vía Crucis, delante de las estaciones.
  4. Lectio Divina: Leer y meditar la Sagrada Escritura, las lecturas del día, por lo menos durante media hora.
  5. Ejercicios espirituales de tres días de duración por lo menos.
  6. En Semana Santa: asistir a todas las Misas, ya que cada celebración en el día NO sustituye una por otra, cada celebración es diferente, revivimos la Pasión de Jesús.

Ahora debes cumplir con UNA o más de las siguientes obras:

  1. Ir en peregrinación o Procesión. Es en tiempos Solemnes o fiesta dentro del calendario litúrgico.
  2. Hacer una obra de misericordia. Visitando y compartiendo con un hermano necesitado o con dificultades,  como por  ejemplo: enfermos, encarcelados, personas con discapacidad, ancianos solos, niños abandonados, juventud en dificultades, etc., pues Cristo está  presente en ellos.
  3. Hacer una obra de penitencia. AYUNO. Haciendo un sacrificio, por ejemplo: Practicando el ayuno. Absteniéndote al menos durante el día que quieres cumplir Indulgencia, de cosas superfluas como el tabaco, las bebidas alcohólicas, los dulces, la televisión, la música…

EL Papa siempre anuncia nuevas Indulgencias. Es por eso que es un deber de cristiano es estar atento a las noticias católicas, por ejemplo, en el año 2017 El Papa concedió Indulgencia por los 100 años de la aparición de la Virgen de Fátima: Cumpliendo los 3 primeros requisitos antes mencionados, con una acción y una obra y: comulgando los días 13 los 6 meses: de Mayo a Octubre/17, fechas cuando La Virgen apareció y dio los mensaje a los pastorcitos. O cuando el Papa establece un año Jubilar o Año Extra-Jubilar.

El Domingo de la DIVINA MISERICORDIA o sea, después del Domingo de Resurrección, es El único día con doble indulgencia:

Indulgencia establecida por Jesús: (Del Diario de  Santa Faustina) “Quiero que esta imagen sea bendecida con Solemnidad el primer domingo después de la Pascua” (49) “Ese día los Sacerdotes han de hablar sobre Mi misericordia Infinita” (570) “Ese día están abiertas las entrañas de Mi  Misericordia. Derramaré  un  océano  de gracias sobre las almas que se acercan al manantial de Mi misericordia. El alma que se confiese y reciba la Santa Comunión obtendrá el perdón total de las culpas y de las penas Que ningún alma tema acercarse a Mí (699).

El pecado es como un clavo que penetra en la madera. La confesión saca el clavo, pero deja un agujerito (la consecuencia) en la madera. La indulgencia es como el resanador  o masilla que tapa el agujero y deja la madera como nueva.

Entonces, ¿CUÁNTAS INDULGENCIAS O “masilla” NECESITARÁS PARA TAPAR TUS “agujeritos”?

Recuerda que una Indulgencia “tapa” solo UNO de los “agujeritos” así que comienza desde ya sí quieres ir pronto a Gozar con Dios en el Reino Eterno.

La  Indulgencia plenaria,  “tapa” totalmente un “agujerito” y la Indulgencia Parcial “rellena” sólo una parte, se necesitan muchos sacrificios o indulgencias parciales para “tapar” un “agujerito” Así  que tenemos trabajo para ganarse el Cielo.

Ten cuidado, que si tu intención es ganarte el Cielo, el enemigo no se pondrá contento con tu decisión y te pondrá obstáculos y tentaciones en tu caminar, pero no te desanimes ni decaigas con tus oraciones, asiste a la Comunión frecuentemente y has oraciones de cubrimiento a la Sangre de Cristo porque, Revestíos de toda la armadura que Dios les ha dado, para poder estar firmes contra los engaños y trampas del diablo, pues nuestra pelea es contra los espíritus malignos” (Efes 6, 11 – 12) y trata de alejarte o de caer en la tentación, vuelve rápido a la enmienda “Si se enojan, no pequen, que el enojo no les  dure todo el día. No le den entrada al diablo.” (Efes  4, 26-27)

Importante:

– Se puede ganar una indulgencia plenaria cada día, pero no más de una al día.

–  La  indulgencia se puede ganar  para uno  mismo o para las almas de los difuntos que están en el purgatorio a manera de sufragios. No se puede ganar para personas que aún estén vivas.

–  No es necesario repetir la confesión cada vez, pero  si  no caes  en pecado puede durar para 2 días más repitiendo las acciones y obras junto con la Misa y el Rosario con las intenciones del Papa. Pero se recomienda la Confesión frecuente para estar en gracia con Dios y ayudar a  las almas del purgatorio.

– La indulgencia busca el arrepentimiento y la conversión; por tanto, apuntan a que el cristiano crezca en su vida de fe y gracia, mejorando su relación con Dios y con los hermanos.

– La  indulgencia sirve para evitar o acortar el tiempo del purgatorio, lugar  en donde se purifican las almas arrepentidas antes de entrar al Cielo.

¿Debemos pagar la consecuencias del pecado?

Si, es mejor reparar en vida que en el doloroso fuego del purgatorio, cumpliendo los requisitos para ganar las Indulgencia, como también por ejemplo: se repara soportando una enfermedad en cama o los sufrimientos y pruebas de la vida.

Y el expiar en el Purgatorio después de la muerte: es dolorosa, no es eterna, solo temporal, y ya estaríamos salvos de no ir al infierno, solo pasamos por el purgatorio  como purificación para ir al cielo porque nada impuro entrará en el Reino de los Cielos (Ap. 21, 27).

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