El Purgatorio ¿Existe? ¿Lo dice la Biblia?

El Purgatorio no es una segunda oportunidad para los que están perdidos o los que mueren en pecado mortal, es solo para “Los que mueren en la gracia y en la amistad de Dios, pero imperfectamente purificados aunque estén seguros de su salvación eterna, sufren después de la muerte una purificación, a fin de obtener la Santidad necesaria para entrar en la alegría del Cielo.” (Catecismo de  la Iglesia Católica #1030)

“La iglesia llama purgatorio a esta purificación final de los elegidos que es completamente distinta al castigo de los condenados. La tradición de la iglesia haciendo referencia  a ciertos textos de la Escritura, habla de un fuego purificador” (Catecismo de la Iglesia Católica #1031)

Nada impuro entrará en el Reino de los Cielos (Ap. 21, 27)

El purgatorio es Bíblico, nuestra FE está en la Biblia, el hecho de que el término “purgatorio” no esté en la Biblia no significa que el purgatorio no existe. Un ejemplo claro de nuestra FE es que todos creemos  en la Santísima Trinidad, ahora busquemos “Trinidad” en la Biblia no la encontraremos pero sí creemos en la Trinidad Beatísima, dice en San Juan 1, 14: Y el Verbo se hizo carne, y habitó entre nosotros, y vimos su gloria, gloria como del unigénito del  Padre.” hora busquemos la palabra “Encarnación” en la Biblia tampoco la encontraremos, pero sí creemos en la Encarnación, San Lucas 1, 35 cuando el Ángel Gabriel le dice a María: “El Espíritu Santo vendrá sobre Ti y el poder del Espíritu Santo se posará sobre ti. Por eso, el niño que va a nacer será llamado Santo e Hijo de Dios.”

Ahora bien, Purgatorio en la Biblia:

1  Juan  5,  17:  “Toda maldad es pecado, pero hay pecado que no lleva a la muerte eterna.” 

Lucas 12, 59:  “Te digo que no saldrás de allí hasta que pagues el último centavo.” 

1 Corintios 3, 12-15: “Sobre esta base se puede construir con oro, plata, piedras preciosas, madera, caña o paja. Un día se verá el trabajo de cada uno. Se hará público en el día del  juicio, cuando todo sea probado por el  fuego. El  fuego, pues, probará la obra de cada uno.  Si lo que has construido resiste al fuego, serás premiado. Pero si la obra se  convierte en cenizas, el obrero tendrá que pagar Se salvará pero no sin pasar por el fuego.”

1 Pedro 3, 19-20: Porque Cristo mismo sufrió la muerte por nuestros pecadosmurió y resucitó con una vida espiritual “y de esta manera fue a proclamar su victoria a los espíritus que estaban encarcelados, estos habían sido desobedientes en tiempos antiguos, en tiempos de la barca de Noé.” 

2 Macabeos 12, 42-45:Y rezaron al Señor para que perdonara totalmente ese pecado a sus compañeros muertos. El valiente Judas (el  macabeo), exhortó a sus hombres a que evitaran en adelante tales pecados, pues acababan de ver con sus propios ojos lo que sucedía a los que habían pecado. Efectuó entre sus soldados una colecta y  entonces envió hasta dos mil monedas de plata a Jerusalén a fin de que allí se ofreciera un sacrificio por el pecado. Todo esto lo hicieron muy bien inspirados por la creencia de la resurrección, pues si no hubieran creído  que los compañeros caídos iban a resucitar, habría sido cosa  inútil y estúpida orar por ellos. Pero creían firmemente en una valiosa recompensa para los que mueren como creyentes; de ahí que su inquietud era santa y de acuerdo con la fe ” Esta fue la razón por la cual Judas ofreció este sacrificio por los muertos; para que fueran perdonados de su pecado.”

Job 19, 21: “Tengan piedad de mí por lo menos ustedes mis amigos porque la mano del Señor me ha tocado.”

El Primer gran Mandamiento es Amar a Dios sobre todas las cosas, el corolario del primero es, Amar al prójimo como a nosotros mismos, pero cuanto mayor es la necesidad de nuestro prójimo, mayor es nuestra obligación de ayudarle, como los fieles difuntos que  lloran y anhelan el momento de estar con Dios en el Cielo. Ofrezcamos misas, oraciones, novenas, devociones y actos de sacrificios a las Almas Purgantes. Sería espantoso rehusar la ayuda a alguien en una gran necesidad. No solamente debemos ayudar cuando es fácil y conveniente, sino que debemos hacer cualquier sacrificio para socorrer a nuestro hermano en dificultades.

Ahora, ¿qué puede estar más urgido de caridad que las almas del Purgatorio?

El purgatorio existe, debe existir porque nadie entra a las Bodas del Reino de los Cielos con la piel y la ropa llena de mugre. El Purgatorio, por tanto, existe y es más que un lugar, es un estado de purificación, con un fuego que nos arrancará nuestros errores de raíz y los disolverá en su fuego, con el dolor de los que se sanan de una herida.

No es para nada igual que el Infierno, pues en el Infierno reinan el odio y la desesperación eterna y en el Purgatorio reinan el amor y la esperanza, la firme convicción de la salvación eterna. Todo el purgatorio será de sufrir pero sólo para lograr amar verdaderamente al Señor que nos esperara con los brazos abiertos en su eterno Reino Celestial.

Así pues, cumplamos y sigamos las indulgencias que La Iglesia otorga para nuestra propia conversión y salvación, la razón de nuestra existencia: para ir directamente al Cielo, a eso estamos llamados!!

 

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