Novena y Padre Nuestro por las Benditas Almas del Purgatorio.

Es un deber como cristianos ser Misericordiosos con los más necesitados, y No hay mayor hambre, sed, pobreza, necesidad, pena, dolor, sufrimiento que se compare a los de las Almas del Purgatorio, Por lo tanto no hay mérito más alto para nosotros que rezar, pedir celebraciones de Misas, ayunar y dar limosnas en favor de las pobres Santas Almas. Rezad diariamente por ellas y al hacerlo se te devolverá mil veces más por el agradecimiento de los difuntos hacia ti.
El Rosario de Nuestra Madre María, es la oración más completa que damos a las almas sufrientes, es el acto de amor más maravilloso, así que antes de comenzar la  Novena iniciemos con el Rezo del Santo Rosario.

Novena del 24 de Octubre al 1ero de Noviembre o para cualquier tiempo del año.

Nunca llegaremos a comprender que una limosna dada en favor de las almas sufrientes, se la damos directamente a Dios.

 

Acto de contrición:

Pésame, Dios mío, y me arrepiento de todo corazón de haberte ofendido. Pésame por el infierno que merecí y por el cielo que perdí. Pero mucho más me pesa porque pecando ofendí a un Dios tan Bueno y tan Grande como Tú. Propongo la enmienda de mis pecados con mis oraciones y sacrificios, trataré de no pecar más y evitar todas las ocasiones próximas de pecado. Bendita sea Tu Infinita Misericordia hacia mí pecador. Amén.

Ofrecimiento:

Padre Eterno, yo te ofrezco en unión con todas las Misas celebradas hoy en todo el mundo: la Preciosísima Sangre, las Santas Llagas y los méritos de la Dolorosa Pasión y Muerte de Nuestro Señor Jesucristo; las lágrimas y los dolores de Su Santísima Madre y los de San José, por la liberación de las almas del Purgatorio, por la conversión de todos los pecadores y por la salvación de los moribundos. Amén.

Nuestra Señora del Carmen, Rogad por las Almas del purgatorio.

San José, rogad por las Almas del purgatorio.

San Miguel Arcángel, interceded por las almas del purgatorio.

Y ustedes Almas Santas, Almas Purgantes, rogad a Dios por nosotros, que nosotros rogaremos por ustedes para que Él les dé la Gloria del Paraíso Eterno. Amén.

Señor de Misericordia, te encomiendo el alma de tus hijos (Mencionar el nombre de sus familiares difuntos) concédeles la remisión de todos sus pecados, para que por las humildes súplicas de la Iglesia, alcancen el perdón y así disfruten pronto del descanso eterno en el hogar de Tu Amor en el Cielo. Amén.

Todos los Santos del Cielo interced por las almas del purgatorio. Amén.

 

PRIMER DÍA: En este día imploramos Tu socorro Oh Madre de Bondad hacia Tu Divino Hijo por todas las almas de nuestros ancestros, por las almas de nuestros parientes, por las almas de nuestros amigos y conocidos, por las almas de nuestros bienhechores para que la gloriosa legión de los Santos las socorra sin cesar. Amén.  Hacer el Padre Nuestro dictado por Jesús a Santa Matilde.

SEGUNDO DÍA: En este día imploramos Tu socorro Oh Madre de Bondad hacia Tu Divino Hijo por todas las almas que sufren en aquellas llamas por culpa nuestra, por las almas de aquellos que en su vida nos hicieron sufrir, por las almas más desamparadas y olvidadas, por las almas que sufren mayores tormentos, Para que los nueve coros de los ángeles las reciban con regocijo. Amén. Hacer el Padre Nuestro dictado por Jesús a Santa Matilde.

TERCER DÍA: En este día imploramos Tu socorro Oh Madre de Bondad hacia Tu Divino Hijo por todas las almas que están más cerca de entrar en el cielo, por las almas de aquellos que sufren hace más tiempo y por las almas que durante su vida han amado más al Padre, a tu Divino Hijo y a ti, para que tus ojos maternales les vuelva una mirada de compasión y alivio. Amén. Hacer el Padre Nuestro dictado por Jesús a Santa Matilde.

CUARTO DÍA: En este día imploramos Tu socorro Oh Madre de Bondad hacia Tu Divino Hijo por todas las almas que nunca Comulgaron, por las almas que no hicieron los debidos Sacramentos Sagrados, por tu inefable misericordia, por tu inmenso poder, por tu maternal bondad, por tu incomparable maternidad, para que las hagas felices a la vista de Jesús Sacramentado. Amén. Hacer el Padre Nuestro dictado por Jesús a Santa Matilde.

QUINTO DÍA: En este día imploramos Tu socorro Oh Madre de Bondad hacia Tu Divino Hijo por todas las almas que sufren, para que salgan de aquella tenebrosa cárcel, para que Dios les perdone la pena de sus pecados, para que se abrevie el tiempo de sus sufrimientos, para que se apaguen sus llamas abrasadoras, que por la contemplación de la Santísima Trinidad sean bienaventuradas. Amén. Hacer el Padre Nuestro dictado por Jesús a Santa Matilde.

SEXTO DÍA: En este día imploramos Tu socorro Oh Madre de Bondad hacia Tu Divino Hijo por todas las almas abandonadas, para que un rayo de luz celestial ilumine sus horrendas tinieblas, para que sean consoladas en su triste abandono, para que alcancen alivio en sus penas y amargas angustias. Amén. Hacer el Padre Nuestro dictado por Jesús a Santa Matilde.

SÉPTIMO DÍA: En este día imploramos Tu socorro Oh Madre de Bondad hacia Tu Divino Hijo por todas las benditas almas del Purgatorio para que la tristeza se cambie en perpetua alegría, para que mitiguen la ardiente sed de los bienes eternos, que por sus deseos vivísimos pronto puedan entrar en la Gloria del Cielo.  Amén. Hacer el Padre Nuestro dictado por Jesús a Santa Matilde.

OCTAVO DÍA: En este día imploramos Tu socorro Oh Madre de Bondad hacia Tu Divino Hijo  por todas las benditas almas del Purgatorio para que se haga cada día más fervorosa nuestra devoción diaria a las almas necesitadas de nuestras suplicas. Amén. Hacer el Padre Nuestro dictado por Jesús a Santa Matilde.

NOVENO DÍA: En este día imploramos Tu socorro Oh Madre de Bondad hacia Tu Divino Hijo  por todas las benditas almas del Purgatorio para que se ofrezcan siempre más oraciones, indulgencias y obras satisfactorias por ellas, para que las almas, que hayamos librado del purgatorio, hagan un día lo mismo con nosotros. Amén. Hacer el Padre Nuestro dictado por Jesús a Santa Matilde.

PADRE NUESTRO A LAS ALMAS del PURGATORIO

A Santa Matilde habiendo comulgado por los muertos, le dijo Nuestro Señor: Recitad por ellos un Padrenuestro delante del altar donde se celebraba el Santo Sacrificio, la Santa hizo la oración siguiente tal como Jesús se la enseñó, y cuando la hubo terminado, vio una multitud de almas que subían al cielo.
El mayor sufragio que reciben las almas purgantes es el Santo Sacrificio del Altar, la Santa Misa. Al Comulgar: “Señor te recibo con amor y te ofrezco esta comunión por el Eterno descanso de las Almas del Purgatorio. Amén.”

 

Padre Nuestro que estás en el Cielo:

Yo te suplico, oh Padre Celestial, perdona a las pobres almas del purgatorio porque ellas no te amaron como El Señor y Padre de lo creado, que por Tu amor y generosidad habías acogido como hijos y no Te rindieron ese amor que Te correspondía, sino que con el pecado Te echaron de sus corazones donde Tú querías habitar para siempre. En reparación de esas culpas yo te ofrezco el Amor y el Honor que Tu Unigénito Hijo Te rindió durante su vida terrenal, y la inmensa satisfacción con la que pagó la deuda de todos nuestros pecados. Amén. ¡Señor Jesús, perdón y Misericordia! (10 veces)

Santificado sea Tu Nombre…

Yo te suplico incesantemente, Clementísimo Padre, perdona a las pobres almas del purgatorio porque no honraron ni respetaron Tú Santo Nombre, por los que nunca te invocaron, y por los que te invocaron irreflexiva y superficialmente en los labios, sin nada de respeto, por las veces de haberlo tomado en vano y por los que predicaron tu Nombre con sus vidas poco edificantes. En reparación de estos pecados yo Te ofrezco el Honor que Tu Amado Hijo te ha dado en la Tierra con la Evangelización y que en todos Sus milagros te Honró y Glorificó Tu Santo Nombre.  Amén. ¡Señor Jesús, perdón y Misericordia! (10 veces)

Venga a nosotros Tu reino…

Yo te ruego oh, Clementísimo Padre, perdona a las pobres almas del purgatorio porque ellas no desearon ni buscaron ardientemente la expansión de Tu Reino, donde solo está la verdadera paz y la Gloria Eterna. En reparación de la superficialidad e indiferencia en realizar el bien, yo Te ofrezco los santos anhelos de Jesús de que seamos coherederos de Tu Reino.  Amén. ¡Señor Jesús, perdón y Misericordia! (10 veces)

Hágase Tu voluntad en la Tierra como en el Cielo…

Yo Te ruego, Clementísimo Padre, perdona a las pobres almas del purgatorio, sobre todo a las almas de los sacerdotes y religiosos porque prefirieron la propia voluntad y no la Tuya y no siempre trataron de realizarla en todas las cosas, sino que a menudo vivían según sus gustos, a su manera obraban y se comportaban contra tu Querer. Por esa desobediencia yo Te ofrezco la perfecta unión del Dulce Corazón de Tu querido Hijo con tu Santísima Voluntad, como también la sumisión con la que Él te obedeció hasta la muerte en la Cruz. Amén. ¡Señor Jesús, perdón y Misericordia! (10 veces)

Danos hoy nuestro pan de cada día…

Yo Te ruego, Padre Bueno, perdona a las pobres almas del purgatorio porque recibieron muchas veces el Santísimo Sacramento del Altar, Pan de los Ángeles, sin un vivo deseo, sin la debida preparación y devoción, con indiferencia y sin amor, por no considerarlo SAGRADO, sin atención y descuido al recibirlo, por haberlo recibido pocas veces o ninguna vez. Por todos estos pecados yo Te ofrezco la gran Santidad y Devoción de Jesucristo, Hijo Tuyo, como también su ardiente Amor y el inefable deseo que Lo llevó a darnos este precioso tesoro tan Adorable y Sublime. Amén. ¡Señor Jesús, perdón y Misericordia! (10 veces)

Perdona nuestras ofensas, como nosotros perdonamos a los que nos ofenden…

Yo Te ruego, Amadísimo Padre, perdona a las pobres almas del Purgatorio por todos los pecados y tristezas de los cuales están cargadas, por los pecados mortales cometidos, por incumplir tus mandamientos, leyes y preceptos, y sobre todo, por los que no amaron a sus enemigos y los que no perdonaron. Por estos pecados yo Te ofrezco, la amorosa plegaria, que Tu Hijo Jesús hizo en la Cruz por todos sus enemigos. Amén. ¡Señor Jesús, perdón y Misericordia! (10 veces)

Y no nos dejes caer en la tentación…

Yo Te ruego, Clementísimo Padre, perdona a las pobres almas del purgatorio porque no resistieron a las tentaciones, vicios, concupiscencias y pasiones, sino que cayeron en las celadas del demonio e hicieron por satisfecho los deseos de la carne. Por haberse visto, por culpa propia, metidas en gran número de malas acciones. Por toda esta variedad de faltas y pecados yo Te ofrezco la Santísima Vida de Jesús, sus fatigas, su trabajo y su amarguísima Pasión y Muerte con la que  venció al mundo y al demonio con la Gloriosa Resurrección. Amén. ¡Señor Jesús, perdón y Misericordia! (10 veces)

Y líbranos del mal.

Señor, líbranos también a nosotros y a nuestras familias de todo mal, líbranos de una mala muerte, por los méritos de Tu Amado Hijo y condúcenos a todos al Reino de Tu Gloria que eres Tú mismo. Amén. ¡Señor Jesús, perdón y Misericordia! (10 veces)

Oración Final

María, Madre de Dios, y Madre de misericordia, ruega por nosotros y por todos los que han muerto en el regazo del Señor. Amén.

Dales Señor el descanso eterno… y brille para ellas la Luz Perpetua. (Tres Veces)

Que las almas de todos los fieles difuntos, por la misericordia de Dios descansen en paz. Así sea.

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