OCTAVO DÍA, NOVENA VIRGEN DEL CARMEN 14.07.17

Octavo día a Nuestra Señora del Santo Escapulario

ACTO DE CONTRICIÓN PARA TODOS LOS DÍAS

Dios mío y Señor mío, postrado delante de Tu Majestad Soberana, con todo mi ser, con toda mi alma y todo mi corazón te Adoro, te Bendigo, te Alabo y te Glorifico. A ti te reconozco por mi Dios y mi Señor; en Ti creo, en Ti espero, en Ti confío que me has de perdonar mis culpas. A Ti confieso mi suma ingratitud de todas mis culpas y pecados, de todo lo cual me arrepiento y te pido me concedas benignamente el perdón. Pésame, Dios mío, de haberte ofendido, por ser Tu quien eres, un Dios tan Bueno y Misericordioso. Ayudado con Tu Divina Gracia, apartarme de las ocasiones de ofenderte. Perdóname, Señor, para que con alma limpia y pura Alabe a la Santísima Virgen, bajo la Advocación de Nuestra Señora del Carmelo, Madre vuestra y Señora mía, y alcánzame por su poderosa intercesión la gracia especial que en esta Novena pido, si ha de ser para mayor Honra y Gloria vuestra, y provecho de mi alma. Amén.

ORACIÓN INICIAL

Oh Virgen María, Madre de Dios y Madre también de los pecadores, y especial Protectora de los que visten Tu Sagrado Escapulario; por lo que Su Divina Majestad te Engrandeció, escogiéndote para verdadera Madre suya, te suplico me alcances de tu querido Hijo el perdón de mis pecados, la enmienda de mi vida, la salvación de mi alma, el remedio de mis necesidades, el consuelo de mis aflicciones, el espíritu de todos los ángeles, santos y justos a fin de poder alabarte dignamente; y uniendo mis voces con sus afectos, te saludo una y mil veces, diciendo: Dios te Salve María…

Octavo día:

Ampárame y Consuélame en la hora de mi muerte: ¡Oh Virgen del Carmen, María Santísima, que ejerces tu especial protección en la hora de la muerte a los que devotamente visten tu Santo Escapulario, a fin de que logren por medio de la verdadera penitencia salir de esta vida en gracia de Dios y librarse de las penas del infierno. Te ruego Señora, me asistas, me ampares y consueles en la hora de mi muerte, y me alcances verdadera penitencia, perfecta contrición de todos mis pecados, encendido amor de Dios y ardiente deseo de verle y gozarle, para que mi alma no se pierda ni condene, sino que vaya segura a la felicidad eterna de la Gloria.  Así, Señora, te lo suplico humildemente, diciendo Dios te Salve Reina y Madre…

Ella nos asistirá, intercederá y nos consolará en la hora de nuestra muerte; Ella nos librará de las penas del infierno.

 GOZOS

Prodigioso y admirable
Imán de nuestro desvelo;
Nubecilla del Carmelo,
Sednos protectora y Madre.

Salve, Reina de los, cielos,
De misericordia Madre,
Vida y dulzura divina;
Esperanza nuestra, Salve;
Nubecilla del Carmelo,
Sednos protectora y Madre.

Dios te Salve, Templo hermoso
Del divino Verbo en carne,
Sálvete Dios, Madre Virgen,
Pues eres Virgen y Madre;
Nubecilla del Carmelo,
Sednos protectora y Madre.

Volvednos, Madre piadosa,
Vuestros ojos admirables,
Y mirad por vuestros hijos,
Pues que sois piadosa Madre;
Nubecilla del Carmelo,
Sednos protectora y Madre.

Socorrednos, pues escucha
Que en las penas y combates
A ti suspiramos todos
En este lloroso valle;
Nubecilla del Carmelo,
Sednos protectora y Madre.

Mostradnos a vuestro Hijo
De Josafat en el Valle,
Piadoso, pues que nació
De ese cristal admirable;
Nubecilla del Carmelo,
Sednos protectora y Madre.

Rogad por vuestros devotos
A la bondad inefable;
Pues murió para salvarnos,
Por su clemencia nos salve;
Nubecilla del Carmelo,
Sednos protectora y Madre.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas y Gracias de Nuestro Señor Jesucristo. Amén.

Oración final 

Virgen santísima del Carmen; yo deseo que todos sin excepción se cobijen bajo la sombra protectora de tu santo Escapulario, que todos estén unidos a Ti, Madre mía, por los estrechos y amorosos lazos de esta tu querida Insignia. ¡Oh hermosura del Carmelo! Míranos postrados reverentes ante tu sagrada imagen, y concédenos benigna tu amorosa protección. Te recomiendo las necesidades de nuestro Santísimo Padre el Papa, y las de la Iglesia Católica nuestra Madre, así como las de mi nación y las de todo el mundo, las mías propias y las de mis parientes y amigos. Mira con ojos de compasión a tantos pobres pecadores, herejes y cismáticos como ofenden a tu divino Hijo, y a tantos infieles como gimen en las tinieblas del paganismo. Que todos se conviertan y te amen, Madre mía, como yo deseo amarte ahora y por toda la eternidad. Así sea.

 

(3 veces): Nuestra Señora del Santo Escapulario del Monte Carmelo,                                                                            Ruega por nosotros.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s